JOAQUIN ESQUIVEL


 

Joaquín Esquivel es una persona que en Bugalagrande se ha ganado el cariño de todos por su especial forma de ser: su humildad, su sincera amistad y su forma solidaria de actuar. Podríamos decir que es el prototipo del hombre bueno, servicial y honesto de nuestro pueblo. Por estas cualidades que le conocemos al “negro Joaquín” es que lo tenemos como invitado a Nuestra Gente. Invitamos a los visitantes a que sepamos parte de la vida de este personaje bugalagrandeño, a que nos demos cuenta el significado de “El Ques”, su paso por los bomberos, su trajinar laboral y otras cosas mas.


Joaquín, háblenos de su núcleo familiar.

Mi papá se llamaba Néstor Valencia Victoria y mi mamá Cleofe Esquivel Varela, ambos fallecidos; mis hermanos: José Floirán (q.e.p.d), Pablo, Jesús Ancizar (q.e.p.d.), Melba, Ismaelina (q.e.p.d.), Arquinoaldo (q.e.p.d.), Cruz Antonio María (q.e.p.d.), Romilio y yo. Pues la verdad es que mi familia se ha ido desintegrando con el correr del tiempo, algunos viven en una parte, otros en otra, otros han fallecido; los únicos que permanecemos aquí somos Melba mi hermana con sus hijas y los hijos de estas, yo prácticamente he sido el papá de todos estos muchachos. De mis hermanos, a medida que se iban casando  dejaban esta casa y formaban sus hogares, desde esa época yo me quedé aquí con mi papá y mi mamá pues mis hermanas y hermanos se iban ausentando, después volvieron mis hermanas Ismaelina y Melba con sus hijos y se volvió a crecer en parte la familia en esta casa, a mi me tocaba cuidar de ellos lo mismo que a mi papá y mi mamá hasta que murió mi papá y luego mi mamá. De modo que la gran mayoría de familia que habitaba aquí, ya viven en distintas partes pero mantenemos permanente comunicación; yo he sido el que siempre ha permanecido en esta casa y nunca la he abandonado.

Podríamos decir que esta casa es una de las construcciones más antiguas en Bugalagrande, ¿eso podría ser cierto?

 Si, efectivamente esta casa la empezó a construir mi papá por allá en el año 1926 y la terminó en 1928, por eso aparece en su fachada esta fecha.

La casa tiene como nombre “El Ques”, algunos en Bugalagrande saben el  significado, otros no; ¿qué es “El Ques”?

 

Eso tiene su historia y se lo relato en cortas palabras: En un viaje que hizo mi papá por los lados de Buenaventura vio a un señor que llevaba en una jaula un pájaro grande, hermoso, con un plumaje de siete colores y que cantaba muy bonito, a mi papá le encantó  y le preguntó al señor como llamaba ese pájaro, el señor le dijo que llamaba “El Ques”; ese nombre le gustó a mi papá pues le había llamado mucho la atención la belleza de ese pájaro y cuando terminó la casa la bautizó con dicho nombre, tenemos que recordar que en esa época había la costumbre de ponerle nombre a las casas: “El Danubio”, “La Rosa”, “La Elvira”, “La María”,…esa costumbre ya se perdió, pero yo recuerdo que esa era una bonita tradición de ponerle nombre a las casas. Esta es la verdadera historia del nombre de “El Ques”; de hecho ya este pájaro entró en vía de extinción y ya no debe existir.

¿Cómo ha sido su vida laboral?

 

Esa es una historia bien larga; yo estudiaba en la Escuela Antonio Nariño, donde hoy es la Escuela San José, de esto recuerdo a los profesores Jesús María Chaparro, Jorge Román y Matías Bermeo; en esa época (1948) mataron en Bogotá a Jorge Eliecer Gaitán, me acuerdo de eso. En vacaciones me iba a coger maíz, íbamos a limpiar arroz en los arrozales que abundaban por aquí en esa época, a arrancar soya, nos íbamos en galladas de muchachos y gente mayor. Yo desde allí empecé a trabajar y no volví a estudiar. Una vez que estaba yo trabajando en unos arrozales de un señor japonés llamado Alejandro Teshima en el Overo cuando llegó don José Acevedo en un Jeep de Cicolac y me dijo que en la fábrica me necesitaban, yo fui y me dijeron que me necesitaban para trabajar al lado de Joaquina Hormaza en un campamento en Barragán pues en ese tiempo Cicolac había iniciado la construcción de una carretera en esa zona para sacar la leche de allá que se daba en gran cantidad y traerla aquí a la fábrica a procesarla y en el campamento se alojaban los trabajadores que Cicolac había enviado a hacer esos trabajos de la carretera; me enviaron a Cali a diligenciar unos documentos, quedé fijo trabajando en la fábrica y me enviaron a Barragán; allá estuvimos como tres años, me tocaba trabajar en el campamento manteniéndolo organizado, en la cocina y llevarles la alimentación a los buldozeros y volqueteros a sus sitios de trabajo, allá también había mecánicos y soldadores, todos trabajadores de Cicolac, recuerdo que los jefes de nosotros eran Arturo Berón y Cristobalito Chaparro ambos fallecidos; no me acuerdo de todos los que habían allí, es que ha pasado mucho tiempo, pero entre otros estaban Antonio Betancourth, Antonio González, Jesús María Moncada. Marino Lorza, Raúl Rojas, Sonny Tamayo, Libardo González, Justo González, Cristóbal Cortés y otros más que desafortunadamente por el paso del tiempo no recuerdo. Pasados aproximadamente esos tres años se termina la construcción de la carretera y a todos los trabajadores que estábamos allá nos trasladaron para acá a la fábrica; no sé que me pasó, pero yo me retiré cuando llegué de Barragán, como que mi vida era otra y volví a trabajar en los arrozales, en los cultivos de maíz y todo eso, no sé, pero a pesar de que en la fábrica me trataron bien yo no me sentía a gusto, me parecía como un encierro y por eso la decisión de retirarme; me iba con grupos a trabajar en el campo en Chontaduro y Guayabo, en esa época había mucho cultivo que se requería mano de obra, trabajé en los cultivos de Jesús Antonio González, de Carlos Concha, también en los arrozales que había en Lucerna, esa era mi vida y a pesar de que el trabajo era duro, yo me sentía bien, imagínese que yo salía de mi casa por la mañana y regresaba en la noche pero yo me sentía feliz con lo que hacía; los sábados que nos pagaban yo me daba mis voladitas a tomar trago con los amigos y regresaba aquí casi que al otro día, pero tenia que esperar a que mi mamá se fuera para misa por la mañana para yo poder entrar porque me daba una pela por amanecer en la calle. En esos trabajos permanecí algún tiempo. Después me volvieron a llamar a trabajar a Cicolac nuevamente, recuerdo que un día estaba trabajando limpiando un  arrozal de Alejandro Teshima en El Overo con Absalón Zorrilla (q.e.p.d.) cuando fueron por mi, entré a trabajar nuevamente y duré mas o menos cuatro años, estando allí Cicolac compró la hacienda La Josefina y me enviaron allá con otros trabajadores de la empresa a desmatonar y limpiar ese gran terreno pues la empresa lo necesitaba para organizar potreros donde posteriormente metería  cantidad de ganado de ordeño para utilizar su leche y procesarla, otros compañeros y yo estábamos al mando de don Teodulfo Moreno quien después fue el carpintero de la fábrica por muchos años, después de que limpiamos el terreno llegó el ingeniero para hacer los trazos de los lotes y me ordenaron ayudarle, yo le cogí el tiro como se dice a ese trabajo, a mi me tocaba ponerle la línea, siempre se lo hacia bien y me dejaron trabajando con ese ingeniero de ayudante hasta que se terminó esta labor, regresamos a trabajar en la planta y de nuevo me aburrí y pasé la carta de renuncia al gerente que recuerdo bien era el doctor Leopoldo Rueda, con la plata de liquidación que me dieron me compre un reloj de pulso, el primero en mi vida, me mandé a hacer un vestido de paño con saco y todo donde Manuelito Vélez. Volví a mi vida de siempre, es decir a trabajar duro en las labores del campo y rebuscando en una parte y en otra; en esas los señores Camacho y Chaverra que eran contratistas de construcción en la fábrica necesitaban personal y volví a trabajar en Cicolac de ayudante de construcción pero con un contratista, allí trabajé creo que por lo menos por 10 años pues en esa época había mucho trabajo de albañilería por las construcciones nuevas que se iban dando en la fábrica, recuerdo que nos tocó construir donde empezó Maggi; este trabajo se fue terminando y de nuevo quedé sin que hacer, donde me llamaban a hacer algo yo iba, me llamó Tulio Zafra a trabajar en su estadero “La Finca”, me tocaba preparar comidas para unos comensales que tenia en su negocio, allí estuve unos pocos meses. Posteriormente  los trabajadores de la fábrica fundaron la cooperativa Cocicoinpa y recuerdo mucho que los directivos Leonel Aquite y Leonardo Coy me tuvieron en cuenta para laborar allí y fui jefe de bodega del supermercado que tuvo la cooperativa, eso fue si mal no estoy por el año 1973 mas o menos, allí duré hasta que se presentó el incendio que destruyó eso y de nuevo volví a quedar sin trabajo. Al desaparecer el supermercado de Cocicoinpa, el sindicato de Inpa montó la tienda sindical y laboré allí haciendo lo mismo que hacia en el supermercado de Cocicoinpa, estuve como cuatro años hasta que eso no siguió mas, luego trabajé en Telecom dos años de vigilante, se me acabó ese trabajo y estando así, en ese tiempo el doctor Héctor Fabio Valencia era el director del hospital de Andalucía y me dio la oportunidad de trabajar allá como mensajero inicialmente, permanecí por espacio de 18 años hasta que logré mi pensión en el año 1998. 

A usted lo hemos conocido como muy católico y colaborador en cosas de la iglesia, ¿recuerda los sacerdotes que han pasado por nuestra parroquia?

Años atrás, los párrocos duraban mucho tiempo en una misma parroquia; el sacerdote que me bautizó fue el padre Tobías Henao que si mal no estoy, posteriormente fue obispo en la diócesis de Cartago, luego llegó el padre Antonio José Posada quien duró aquí como 17 años, recuerdo que él venia aquí a esta casa cada 16 de Julio a celebrar la misa en la fiesta de la Virgen del Carmen, le organizábamos el altar bien hermoso en la sala y por varios años el padre Posada siempre venia los 16 de Julio a esta celebración; en esa época estaba de sacristán Vicente Nievas y yo le colaboraba a él porque he sido muy de la iglesia y me ha gustado ayudar siempre; con el padre Posada empecé y he seguido con el correr de los años colaborando con los diferentes sacerdotes. Estando enfermo el padre Posada enviaron al sacerdote belga William Paulussen a colaborarle hasta que el padre Posada falleció y en su remplazo nombraron al padre Luis María Riviere quien también estuvo bastantes años aquí y yo le colaboré mucho hasta que fue trasladado a Ginebra, al irse el padre Riviere llegó temporalmente el padre Miguel Ángel Saavedra quien estuvo aquí un corto tiempo, mas o menos 45 días, nuevamente llega el padre William Paulussen pero ya como párroco en propiedad, recuerdo que en este periodo del padre Paulussen falleció mi mamá, posterior al padre Paulussen llegó el  padre Orlando Herrera  y después consecutivamente los siguientes párrocos: Luis Norberto Gil, Fabio Marmolejo, Luis Gonzaga Valencia, Obed García, Francisco José Vélez, Gildardo González, y desde el 2011 hasta hoy está de nuevo el padre Luis Gonzaga Valencia; con todos ellos me he llevado bien y trato siempre de colaborarles en lo que mas puedo pues siempre me ha gustado.

Siempre lo hemos visto en el coro de la iglesia,   ¿desde cuando hace parte de él   y a quienes recuerda en sus inicios?                 

Cuando yo empecé en el coro hace bastantes años, el corista era don Lisandro Ramos el esposo de doña Margarita Toscón, ellos Vivian precisamente donde hoy día aun está la carpintería de los Lamos que llamamos nosotros, al frente de la escuela San José. De ese coro recuerdo a Nelly Lamos la hija de don Lisandro, Cilia Arana, Estela Arana, Berta Arana, Estela Caicedo, Pascual Mejía, Néstor Victoria, Simeón Zaninovich, Miguel Antonio Berón (Piruli), Eduardo Reyes y yo; de esos son los que me acuerdo que hacíamos parte en esa época cuando yo inicié, era muy bueno porque don Lisandro sabia mucho de música y él nos dirigía en ensayos y presentaciones, siempre estábamos en las fiestas grandes de la iglesia como en Semana Santa, Corpus, Corazón de Jesús, Virgen del Carmen, La Inmaculada, en Diciembre. En la actualidad formamos un coro con algunas personas para cantar en solamente en Semana Santa.

 

Usted ha sido organizador de la comparsa “La familia Castañeda en las Fiestas, díganos de esto.

Bueno, antes de existir las fiestas del retorno lo que se hacia aquí eran unos carnavales que duraban hasta un mes y mas, se construían dos casetas a los lados del parque y era con reinado con dos candidatas; en lo que yo me acuerdo, la primera reina que hubo fue Clara Chaparro, la reina era la que mas plata recogiera pues los carnavales siempre se hacían para obras en beneficio de la comunidad, si mal no estoy, los carnavales donde ganó Clara Chaparro fueron para la compra de unos motores para la planta eléctrica que daba energía al pueblo. De candidatas y reinas que recuerdo de carnavales en diferentes años de esas épocas recuerdo a Olga Chaparro, Amanda Victoria, Yolanda Victoria, Fanny Saavedra, Nora Victoria, Georgina Victoria, y otras más que no recuerdo. Creo que a principio de la década del ochenta estando doña Lesbia Chaparro de alcaldesa a ella le toca el inicio de las Fiestas del Retorno con comparsas, cabalgata y casetas en el parque, esas fiestas iban desde el viernes hasta el lunes siguiente festivo; en la alcaldía de don Pedro Nel Correa yo ya hacia parte del comité de fiestas y propusimos que las fiestas iniciaran el jueves y después de conversaciones con la junta sobre qué se haría ese jueves, les dije que yo me inventaba el desfile de la familia Castañeda para ese día jueves para que fuera el abrebocas de las fiestas; recuerdo mucho que esa primera vez salimos desde la estación haciendo un recorrido hasta llegar al parque, para esa vez se unió mucha gente a esto, me acuerdo de Tío C…, Rogelia y Mery Hormaza (q.e.p.d.), Celiano Méndez (q.e.p.d.), en fin una gallada bien grande y eso fue la sensación el primer desfile en las fiestas de la familia Castañeda. Prácticamente ese fue el inicio del desfile de la familia Castañeda en las fiestas del retorno y desde esa fecha lo he venido organizando y saliendo siempre desde aquí en “El Ques”.

En otra actividad que lo hemos visto involucrado es en el cuerpo de bomberos de nuestro municipio, ¿Cómo ha sido eso?

A la fecha yo ya llevo 48 años de ser bombero muy orgullosamente, actualmente con el grado de capitán, ya no hago tanto el trabajo que hacia antes porque existen trabajadores de nómina que hacen muchas cosa que uno hacía voluntariamente en otra época.

¿Cuáles comandantes de bomberos recuerda?

Prácticamente los recuerdo todos: Oscar Kaegui, Fred Albán, Olmedo Tamayo, Claudio Tanner, Eugenio Berón, Arbey Quintero, Jaime López, Numa Pompilio González, Roberto Arana, Nicolás Arias y el actual José Lehigh Monsalve.

¿Qué es lo que mas le gusta a usted de su pueblo Bugalagrande?

Lo que más me gusta de mi pueblo es la gente, hay personas sencillas, honorables, honradas y que saben tratar; eso es lo que me gusta de mi pueblo.

Usted tiene colección de antigüedades, ¿desde cuando la inquietud por esto?

Me ha gustado siempre coleccionar antigüedades, unas las he comprado, otras me las regalan y siempre he intentado tenerlas organizadas, aquí ha venido gente de muchas partes  a visitar esta colección que ha sido trabajo de muchos años. Hace unos meses estuvo aquí un Suizo que trabaja para Nestlé y que había visto por internet la casa del “Ques” y sus antigüedades; cuando estuvo aquí en la fábrica le pidió al doctor Luis Fernando Victoria que quería conocer esto y aquí estuvieron, ese señor suizo se fue encantado.

Joaquín, muchas gracias y unas últimas palabras para los visitantes de nuestra página.

En primer lugar, gracias a ustedes Freddy y Diego por tenerme en cuenta para su página. A todos mis paisanos que residen aquí en Bugalagrande, en Colombia y en el extranjero un saludo y un abrazo muy cordial de mi parte; para mis amigos que han estado aquí en mi casa y que se han ido lejos  los saludo cariñosamente y les deseo que les vaya bien siempre.

30 de Oct. 2013

Entrevista y redacción: Diego De la Cruz Correa

 

Imágenes: Alvaro Saavedra Ruiz


Comentarios: 5
  • #5

    Mercedes Mazuera (martes, 26 noviembre 2013 19:00)

    Muy cierto lo que se dice de esta gran persona, hombre serio, responsable, honesto, colaborador,solidario y con ese gran espíritu de servir a los demás sin nada a cambio. Como lo aprecio y lo recuerdo cuando estuvimos trabajando con la "Cooperativa de educación, " José Antonio Galán", terminando su bachillerato,siempre respondió con sus trabajos al igual que sus compañeros. Son muchas las generaciones que lo recordamos cuando hacias los pesebres, organizabas las carrozas, en los desfiles, buscando siempre ser el mejor. Querido por todo nuestro pueblo bugalagrandeño. Que Dios lo cuide y no lo tenga muchos años. TE QUEREMOS MUCHO. Juaquin. ABRAZOS.

  • #4

    Carlos Alberto Escobar (domingo, 24 noviembre 2013 11:37)

    Que alegría,con algo de nostalgia,sentí al leer tu nota sobre don Joaquín.Recordé muchas personas queridas y me entraron unos deseos muy grandes de volver a ese terruño pegado a mi corazón,no quisiera morir sin lograrlo.Mi cordial abrazo.

  • #3

    ROMELIA (jueves, 21 noviembre 2013 17:45)

    ola, eso es lo que mas me gusta de Mi Bugalagrande que hace los reconocimientos en vida de nuestra bella gente bulagrandeña, los felicito... un abrazo muy grande...M.Romelia

  • #2

    Bugalagrandeño en Francia (jueves, 21 noviembre 2013 08:44)

    Que bueno que esta pagina siga resaltando la gente buena, humilde y servicial de nuestro añorado pueblo. muy buena eleccion con el negro Juaquin, un abrazo a todos mis paisanos. Saludos a Joaco y felicitaciones a esta gran pagina que nos traslada al pueblito cada vez que la abrimos; estupenda esta nota y sus fotos

  • #1

    Elizabeth Varela H (miércoles, 20 noviembre 2013 21:38)

    Que buena entrevista el personaje escogido es una gran persona con una trayectoria de vida increible los felicito que buen reportaje que bueno que se siga haciendo esto es como escribir la historia de un pueblo con caracter pujante y emblematico como centro de paz como es bugalagrande