HECTOR FABIO WALLENS



Quienes vivimos en Bugalagrande podríamos decir sin temor a equivocación que la voz más escuchada en el pueblo es la de Héctor Wállens. Todo Bugalagrandeño o visitante que a las once de la mañana y a las cinco de la tarde se encuentre en el pueblo, tiene que escuchar a Héctor, pues como todos sabemos, esas son las horas en las que “sale al aire” RADIO VATICANO. Para cualquier Guabinero esta situación es la más común del mundo, y quienes se han ausentado del pueblo, y donde quiera que se encuentren escuchan la frase RADIO VATICANO, no piensan en la Santa Sede sino que lo primero que viene a su memoria, y quizá con nostalgia, son los avisos que a diario nos hace escuchar Héctor por los altoparlantes de la iglesia.

Como sabemos que esta página es visitada también por personas que no son oriundas de Bugalagrande y no conocen de esta historia, estamos en la obligación de hacerles conocer que RADIO VATICANO son cuatro altoparlantes situados en cada costado de la torre de la iglesia por donde se escucha la voz de Héctor, la cual es emitida desde el primer piso donde tiene su “estudio de transmisión”. Por este medio se escuchan desde los repiques de campanas, avisos parroquiales, pasando por comerciales, defunciones, pérdidas de objetos y documentos, villancicos en Diciembre y un largo etcétera. Lo último que se oye en el día es el bonito tema del Ave María cantado por Alfredo Sadel, que a diario nos deja escuchar Héctor a las 6 de la tarde siendo esta una bonita tradición a la que nos acostumbramos, y extrañamos el día que por cualquier circunstancia no la oímos.

Escuchar los avisos por RADIO VATICANO en una voz distinta a la de Héctor, se escucharía muy extraño. Pudieran traer al mejor locutor de Colombia con un extraordinario timbre de voz, pero no es lo mismo. Definitivamente para nosotros, sin la voz de Héctor, dejaría de ser RADIO VATICANO

Héctor tiene que contarnos muchas cosas, pues fue sacristán, dirigente de fútbol y el encargado de proyectar las películas en el desaparecido teatro Santander

Por considerar que Héctor ya pasó a ser parte de la historia en nuestro cotidiano devenir, hoy lo tenemos como invitado en NUESTRA GENTE.



ATENDIENDO UNA SOLICITUD DE ALGUNOS BUGALAGRANDEÑOS QUE SE ENCUENTRAN FUERA DEL PUEBLO, ESPECIALMENTE EN EL EXTRANJERO, NOS DIMOS A LA TAREA DE REGALARLES A TODOS CON MUCHO AMOR  Y CARIÑO ESTE TRABAJO DEL TEMA DEL AVE MARIA, QUE COMO TODOS SABEMOS ES UNA BELLA MELODIA QUE ES TRADICION ESCUCHARLA DIARIAMENTE POR "RADIO VATICANO" . ESPERAMOS HABERLOS COMPLACIDO Y QUE SEA DEL AGRADO DE TODOS.

 

HAGA CLIC EN LA IMAGEN PARA ESCUCHAR Y VER UN PEQUEÑO VIDEO EN IMÁGENES DEL

EL AVE MARIA DE TU PUEBLO



TAMBIEN PUEDES SECUCHAR AQUI DIRECTAMENTE HACIENDO PLAY Y LA ENTREVISTA EN AUDIO REALIZADA POR MI BUGALGRANDE.


*¿Cómo está conformada su familia?

Mi familia está conformada por 10 hermanos que aun viven, mi padre y mi madre que ya fallecieron. Mi papá llamaba León Pablo Wallens, mi mamá María Perpetua Paredes Mejía; mis hermanos son Guillermo, Numa Pompilio, José Joaquín, sigo yo Héctor Fabio, Alonso, León Pablo, Beatriz, Marta Cecilia, Rodrigo y Rubén Darío

*A usted lo conocimos como operador de las películas en el desaparecido Teatro Santander; ¿que nos recuerda de esa faceta de su vida?

Bueno, cuando yo llegué aquí a Bugalagrande en el año 66, en el teatro había un operador que llamaba Benjamín Serna “Pin Pin”, él fue suspendido del cargo y yo entré a reemplazarlo; a mí me tocaba lo que era la revisión y proyección de las películas, etiquetarlas y hacer la propaganda en un carro que tenía el finado “Peyeye”, a ese carro se le colocaba un parlante encima y recorríamos el pueblo, Mestiza, El Guayabo, El Overo, haciendo publicidad para que la gente viniera a ver cine, igualmente se colocaban carteleras dentro del teatro y acá en el centro se ponía una cartelera frente al Banco de Colombia y otra en  la parte del atrio del templo parroquial; esas carteleras las sacaba diariamente el encargado que era un señor que llamaba Manuelito a quien por sobrenombre le decían “Frescola”; este viejito era quien diariamente sacaba las pancartas estas y también llevaba y traía las películas a la estación del ferrocarril a aforarlas El dueño del teatro vive actualmente, se llama don Ciro Caicedo González. Las funciones en el teatro se hacían todos los días y empezaban a las ocho y media de la noche , terminando a las diez y media y cuando era muy larga a las once y media o doce; los Domingos se hacia un matiné a las tres de la tarde, luego se hizo un cine continuo empezando a las tres de la tarde, finalizaba a las seis y media o siete y comenzaba otra vez la dupla de películas, la asistencia era bastante pues la única motivación que había era el cine, no había otra cosa sino ir a cine; los precios si mal no recuerdo eran uno con cincuenta a galería y dos pesos a palco, la mayoría de películas eran Mejicanas en blanco y negro, después se presentaron películas en colores, esas películas Mejicanas llegaban aquí en mal estado y por eso se rompían fácilmente al proyectarlas y la gente comenzaba a gritar en la sala sobre todo en galería y a tirar las bancas contra el piso y a decir palabras obscenas. Posteriormente se inauguró lo que se llamaba el Cinemascope que era la proyección de la película a todo lo ancho de la pantalla y eso causó mucha sensación cuando se pasó la primera película en Cinemascope.

*Antes de cada película, usted ponía música a quienes asistíamos a cine; cuando sonaba un determinado disco que ya todos identificábamos, se sabía que era el último y señal inequívoca que la película iba a empezar. ¿Usted se acuerda el nombre de ese disco?

Sí, claro, nosotros llegábamos al teatro a las siete y media. Abríamos el teatro, la taquilla y se comenzaba a colocar música. Discos de 78 r.p.m. porque en ese tiempo pues no existían ni CD’s ni nada de eso. Se ponían en un tocadiscos. Esa música se ponía aproximadamente hasta faltando cinco para las ocho y media. A las ocho y media se colocaba un disco que era la señal para que todo el mundo entrara a la sala. El disco era un pasodoble que se llamaba “Que salga el toro”. Cuando la gente oía esa canción se aproximaba a la puerta haciendo tumulto porque comenzaba la proyección de los trailers de películas, las propagandas, y pues ese disco era la señal para empezar la película.

*A usted lo conocimos en esa época como dirigente de equipos fútbol en categorías menores. ¿Qué nos recuerda de eso?

Si. Yo cuando llegué aquí a Bugalagrande venía con una inquietud, porque jugué fútbol en Palmira en un equipo que se llamaba “Once Amigos”. Allí yo era jugador de portería, arquero. Cuando llegué aquí seguí con esa iniciativa y fui formando muchachitos de ocho, diez, doce años y formamos el primer equipo. Antes de ese equipo infantil formamos un equipo de categoría mayores que se llamaba “Manchester”. En ese equipo nos ayudó mucho el señor Noel Lasso y don Arnulfo Lorza que aún viven. Ellos nos ayudaron mucho en la consecución de uniformes, de guayos. Después de eso ese equipo se terminó y seguimos con el “Club Deportivo COCICOINPA”, patrocinado por dicha cooperativa, cuyo gerente era el señor Héctor Daniel Useche Berón, una persona que nos colaboró bastante en todo lo referente con el deporte. La cooperativa costeaba lo que era uniformes, artículos deportivos, pasajes, médico cuando había un jugador que se enfermara o sufría alguna lesión. Ese equipo duró hasta que don Héctor murió. Después de esto el nuevo gerente se negó a colaborar con el equipo y tuvimos que acabarlo. Llegó entonces una época casi seguida cuando unos niños del barrio “Los Mármoles” que jugaba fútbol en la cancha del barrio. Estos niños jugaban en las noches. Entonces mi hermano León Pablo me dijo un día: “Mirá Héctor que allá en Los Mármoles hay un grupo de niños que se mantienen jugando fútbol. ¿Por qué no los organizamos en un equipo y bregamos a conseguirles un patrocinio?” Entonces llamamos a los muchachitos; entre ellos jugaba el que está actualmente de médico en el hospital, Julio César Rojas, que recuerdo mucho, varios amigos de él jugaron ahí. Entonces una asociación de médicos, entre ellos el Doctor Durán y otros médicos nos patrocinaron y nos dieron los uniformes y nos costearon muchas cositas. Ese equipo se llamó “Club Deportivo Médico”. Ese equipo se terminó más o menos en el año noventa. Allí dejé el fútbol y esas cuestiones. En el ambiente deportivo me tocaba hacer muchas cosas. Por ejemplo era el entrenador, el aguatero, el programador, el que hacía los contactos con los otros equipos. Tuve una época en que fui árbitro de fútbol en categorías mayores y también en futbolito, en el que jugaban siete jugadores. Participé y pité en los partidos del campeonato que hizo la fábrica Nestlé; me tocaron varios de esos partidos.

*Héctor usted fue sacristán de nuestra parroquia. ¿Se acuerda con qué sacerdote empezó y cómo se dio ese inicio?

Cuando yo llegué aquí en el año sesenta y seis el padre Paulussen estaba de párroco. En esos días había una vacante acá en la iglesia, pues no había sacristán. Entonces el padre, como era muy conocido con mi mamá le dijo que por qué no me hablaba para que me viniera a trabajar con él. Entonces yo, que no tenía nada que hacer me vine a trabajar con el padre Paulussen de sacristán y de secretario. Me tocaba atender el despacho parroquial y también los asuntos de la sacristía y de la iglesia.

*¿Con cuáles sacerdotes le tocó trabajar y qué recuerdos tiene de ellos?

Bueno en mi infancia fui monaguillo del padre Antonio José Posada. Después de eso vino el padre Riviere, también fui monaguillo de él, pero ya trabajador con el padre Paulussen. Me tocó trabajar con el padre Orlando Herrera, con el padre Norberto Gil. Con ellos trabajé. Lo hice continuamente, veinticinco años ininterrumpidos.

*¿Usted tiene alguna anécdota especial con algún párroco, que recuerde?

Bueno, una anécdota que recuerdo fue que cuando estaba muy grave el Papa Juan Pablo II. El padre Francisco vino y avisó aquí por este medio de RADIO VATICANO la muerte del Santo Padre. Resulta que el Papa todavía no se había muerto. Al otro día me dijo: “Vaya avise usted. Dóblelo, al Papa que acaba de morir”.

*Héctor, ¿cómo se inician los avisos en los altoparlantes de la iglesia?

Bueno, en el año sesenta y seis, que ya llegué aquí, únicamente se colocaba música por los parlantes. Por ejemplo en el Día de la Madre, que había complacencias, en Diciembre que se ponían la música de Navidad, los villancicos. Entonces de pronto alguien me pidió que avisáramos un difunto, una persona que falleció, y nosotros lo hicimos: “Se murió X persona”. Fueron tantas personas que el señor Manuel García ese día fue al Club de Leones y dijo allá: “Ve, por allá por Vaticano dijeron que se murió X persona”. Entonces de ahí se supone que viene el nombre de RADIO VATICANO.

*¿Cuál ha sido el aviso más curioso que Usted recuerda haber pasado por Radio Vaticano?

Bueno, entre los avisos más curiosos y que de pronto me causó a mi cierta risa fue cuando un veintiocho de Diciembre, en ese tiempo había una escasez de gas, y el gas venia en cilindros. Entonces yo, de cómico, le avisé: “A las personas interesadas en adquirir el gas se les informa que en el puente central está el camión vendiendo gas”. Y a cual más iba con su cilindro al hombro y corra para allá y para acá, y cuando ya vi que pasaba tanta gente les dije: “Las personas que han pasado por gas han pasado por inocentes porque hoy es veintiocho de Diciembre”, y me sobraron las madres.

*¿El que le haya causado más felicidad.?

Bueno de pronto cuando yo quedaba campeón en el fútbol yo mismo avisaba que el equipo mío había quedado campeón. Eso me motivaba mucho.

*¿Y el más triste?

El más triste cuando me tocó anunciar la muerte de mi mamá. Me tocó doblar las campanas y anunciar el fallecimiento de ella.

*Héctor, ¿algún sacerdote se ha opuesto al funcionamiento de Radio Vaticano?

Bueno hasta ahora los sacerdotes que han venido aquí a Bugalagrande me han apoyado mucho, porque ellos han visto que esta es una labor social, que va en beneficio de la comunidad. No es lo lucrativo sino el servicio que se presta. Y hasta ahora el padre Paulusen pues me apoyó, el padre Orlando también, el padre Norberto también me apoyó. Inclusive cuando el padre Norberto vino aquí compró un equipo de sonido moderno, pues el otro era anticuado, de tubería, y una vez cayó un rayo en la torre y la corriente se vino por los cables y quemó el amplificador, entonces tuvimos que comprar uno nuevo. El padre Orlando me apoyó mucho, el padre Lucho también, el padre Fabio Marmolejo González, el padre Vélez, Francisco José Vélez Echeverry también me apoyó mucho. Inclusive alguien le comentó a él que por qué no silenciábamos esto, y él le respondió que cómo se le ocurría a esa persona sugerir eso, cuando el pueblo se le vendría encima, y le dijo “Las cosas dejémoslas quietas”. Vino el padre Gildardo, que está actualmente y a él también le ha gustado mucho esto y me apoya y nunca me molesta para nada.

Coincidencialmente en este momento en que le estamos haciendo la entrevista a Héctor, acaba de poner a sonar el Ave María, son las seis de la tarde (suena el Ave María).

* “Radio Vaticano” se ha hecho tan popular que ha sido tema de noticias en periódicos. Cuénteles a paisanos y a amigos visitantes de nuestra página sobre eso.

Bueno en cuanto a esta pregunta les puedo decir lo siguiente. Han venido a entrevistarnos varios medios de comunicación del Valle del Cuaca. Tuvimos la presencia de Telepacífico, Cuentos Verdes, de Tuluá también, del periódico El País, la revista Cámara de Comercio, la revista Qu’iubo de Cali también nos sacó un documental, y otras personas que han venido de varias ciudades y han querido tener un conocimiento más acerca de este servicio.

*A usted le tocó dar el repique de las campanas desde la torre con el famoso rejo de las campanas. Ese sistema cambió hace mucho tiempo. ¿Cómo funciona ahora?

En ese tiempo se tocaban las campanas halándolas por unas correas, por unos lazos. Había que subir hasta la torre y repicar cada vez que había necesidad. Después el padre Paulussen y el señor Henry Varela Roldán (ambos fallecidos) tuvieron la idea de hacer un carrillón. Ese carrillón reemplazaba el toque de las campanas y es el que funciona actualmente, y con él se repica para los oficios litúrgicos, desde aquí, sin necesidad de subir a la torre. Son tres teclas de piano recortadas que con un martillo golpean unas cuerdas y dan el sonido de las campanas el cual es amplificado y sale por los altoparlantes

*¿Cuánto hace que estamos escuchando el bello tema del Ave María a las seis de la tarde diariamente y qué más nos puede decir de esto?

El Ave María se viene colocando hace mucho tiempo. De pronto desde la época del padre Antonio José Posada. Llegó el padre Paulussen y también se ponía todos los días a las seis de la mañana que era eucaristía y a las seis de la tarde. Después vino el padre Herrera que continuó con lo mismo, llegó el padre Norberto Gil, y él suprimió esta costumbre no sé por qué motivo. Después vino el padre Lucho y se siguió colocando, vino el padre Francisco Vélez, y en esos días se había suspendido el Ave María, pero entonces era la época del mes del Rosario que es en Octubre y a mí se me ocurrió la idea de poner el Ave María en este mes para darle un sentido más al Rosario y el padre Vélez me dijo: “¡Ve! Qué bien, coloquémoslo todos los días” y entonces hubo personas que estuvieron llamando al padre para decirle: “¡Ay padre! Qué felicidad volver a oír el Ave María de nuevo. Sígalo colocando padre.” Y así se siguió poniendo. Este Ave María lo canta Alfredo Sadel, un cantante venezolano. El disco inicialmente se colocaba en un tocadiscos de 78 r.p.m., en la actualidad se usa un reproductor de CD.

*Usted es quien tradicionalmente construye el bonito pesebre en nuestra parroquia cada año. ¿Cuánto tiempo lleva haciendo este bello trabajo?

Yo el pesebre lo estoy haciendo desde el año sesenta y seis, hasta esta época, aproximadamente cuarenta y pico de años ya haciendo el pesebre cada Diciembre.

*Nuestro famoso reloj de la iglesia prácticamente trabaja es por usted. ¿Quién le enseñó los secretos de esa maquinaria, a reparar, digámoslo así este reloj cuando a veces se nos daña?

Yo creo que la única persona en Bugalagrande que conoce el mantenimiento de ese reloj soy yo, porque otro que sabía ya murió, que era don Eugenio González. Una vez me dijo el padre Paulussen que subiera con él para explicarme cómo se hacía el mantenimiento del reloj, y cómo se hacían los cambios para actualizar la hora, el campanario, etcétera. El reloj trabaja con cuatro campanas, un motor eléctrico. Así, luego de que me enseñara le cogí práctica y hasta ahora yo soy el que lo manejo. Me toca aceitarlo, lavarlo, y cuando se para subir a ver por qué motivo se detuvo, qué sucedió, y pues ahí vamos.

*Héctor le agradecemos el tiempo que nos permitió hablar con usted para nuestra página. Y como usted sabe, esta página es vista por muchos Bugalagrandeños en muchas partes del mundo. No sé que quiera decirle usted a nuestros paisanos y a nuestros amigos visitantes de la página.

Bueno, yo les agradezco mucho porque a través de ellos se conoce un poco la historia de nuestro municipio de Bugalagrande, de sus gentes, de sus costumbres, que algún día, con la ayuda del Señor, vengan acá a Bugalagrande y puedan escuchar el Ave María, que es una canción tradicional acá en nuestro pueblo y que no puede faltar todos los días a las seis de la tarde. Este Ave María se pone y se oye desde partes lejanas de aquí del templo parroquial porque la torre tiene una altura de cuarenta y cinco metros y en la última ventanilla de la torre, en cada ventanilla, que son cuatro, hay sendos altavoces que despachan la voz a los cuatro puntos cardinales de la población. En todo caso, espero pues que ustedes, amigos de otros países que no sabían de este sistema en Bugalagrande, estén informados gracias a estos señores que han venido a pedirme esta entrevista. Para ellos Dios les pague y muchas gracias

*Ya para terminar necesitamos que nos pase este aviso por Radio Vaticano.

Con mucho gusto: «Se le informa a la ciudadanía de Bugalagrande que ya tienen su página web en el Internet. Su dirección es www.mibugalagrade.jimdo.com».

Redacción: Diego De la Cruz Correa

Imágenes: Álvaro Saavedra, Mi Bugalagrande.

6 de noviembre del 2009

 




Comentarios: 7
  • #7

    ofelia (domingo, 28 marzo 2010 17:03)

    hola hector, me parece muy bien que tengas un espacio en esta pagina, por que tú voz entra en todas nuestras casa. la verdad es que cuando llamo a mi casa y escucho tu voz de fondo diciendo algun aviso, me da nostalgia, por que me acuerdo lo molesta que me ponia cuando estaba biendo un programa en la tv. y no me dejabas escuchar con claridad por tuss anuncios inoportunos en radio vaticano. pero que sería de bugalagrande sin radio vaticano?.
    hector con mucho cariño, te envio un fuerte abrazo

  • #6

    olga wallens trujillo (jueves, 07 enero 2010 22:19)

    Les quiero decir que es la mejor entrevista que he podido escuchar,no solo por que se trata de un ser querido para mi ,si no por los recuerdos hermosos de mi pueblo,escuchar el ave maria fue maravilloso me devolvio a tiempos atras cuando sentada en las bancas del parque la escuchaba,lloreñ llore no imaginan cuanto,revivir todo esto es placantero para el alma,no imaginan todo lo que se añora ese pueblo cuando se esta lejos,gracias por este lindo reconocimiento a Hector mi tio es un ser hermoso,transparente y de gran corazon,con una humilda unica....DIOS te bendiga mi tio y a ustedes agradecimiento total por permitirnos disfrutar de esta pagina y de hacernos sentir que aunque lejos nos encontremos... estamos cerca de nuestra gente bendiciones y abrazos

  • #5

    GUABINERO EN BOGOTA (lunes, 23 noviembre 2009 07:29)

    Definitivamente la entrevista que le hicieron a Hector es excepcional. Yo viví muchas cosas de las que él narra, como lo del teatro Santander y muchas mas.Gracias por el bello trabajo del Ave Maria; es un golpe que nos dá en el corazón, pero de emoción y nostalgia, sobre todo a los que estamos lejos del pueblito del alma.Fredy y Diego,sinceras felicitaciones por lo que están haciendo,merecen un aplauso bien pero bien grande.

  • #4

    TORIJAIR (jueves, 12 noviembre 2009 23:32)

    TODO MI RESPETO A ESTE SEÑOR Q ES YA TODA UNA INSTITUCION Y UN PERSONAJE DEL PUEBLO. UN ABRAZO A HECTOR Y EXITOS EN SU LABOR

  • #3

    Luis Alfonso Borbon "poncho" (jueves, 12 noviembre 2009 22:04)

    Hola hector, te digo que estoy muy contento por la entrevista que te hicieron, ya que te has ganado el respeto y el cariño de todos los bugalagrandeños. Hoy estuve viendo la entrevista y llegaron a mi gratos recuerdos. Los cuales me hicieron sentir mucha nostalgia. Me gustaria poder comunicarme contigo para que me cuentes muchas cosas que han pasado durante muchos años que llevo en estas tierras lejanas. Hector nuevamente gracias y muchas saludes a toda tu familia la cual aprecio mucho. Te dejo mi correo para poder comunicarnos, espero una respuesta cuanto antes. Saludos a todos los bugalagrandeños e igualmente estoy deacuerdo que los señores administradores de la pigina dediqen un pequeño espacio al Ave Maria ya que nos hace recordar mucas cosas.
    ma_be9297@hotmail.com

  • #2

    Ma Fernanda Wallens trujillo (jueves, 12 noviembre 2009 09:00)

    Q entrevista tan linda son muchas cosas q desconocemos de nuestro pueblo y de su gente, hector es mi tio y de verdad q no sabia mucho de de lo q el cuanta, quiero felicitarlos por esta entrevista y darles las gracias por tener encuenta la labor q el desempeña en nuestro pueblo, pues yo tambien lloré con las cosas q el nos cuenta y cuando dice q los mas duro para el fue tener q informar la muerte de mi abuela, mil y mil gracias por toda esa informacion q nos dan por su pagina MI BUGALAGRANDE

  • #1

    BUGALAGRANDEÑO EN EUROPA (miércoles, 11 noviembre 2009 19:28)

    Lo único que me atrevo a decir desde acá, es que esta entrevista fué extraordinaria. Felicitaciones a estos señores de la página; no saben cuanto bien nos están haciendo a quienes estamos lejos del pueblito. Definitivamente Hector es un personaje. No me apena decir lo siguiente: lloré cuando escuché el Ave Maria pues los recuerdos de mi Bugalagrande del alma afloraron. Les pido un inmenso favor si es posible: Poder escuchar completo el tema del Ave Maria.