CARLOS AUGUSTO CHAPARRO VICTORIA



Se podría decir que don Carlos Augusto Chaparro Victoria es uno de los últimos patricios que nos quedan del Bugalagrande de antaño; no en vano recientemente celebró sus 90 años de vida.  Hombre correcto a carta cabal, emprendedor, cívico por convicción y principios, de muy sanas costumbres y forjador de una gran familia a la cual dejará como legado y compromiso el ejemplo de los correctos procederes que tuvo a lo largo de su existencia.

Es por esto que para nosotros es muy grato tener en la sección NUESTRA GENTE a don Carlos Augusto, Bugalagrandeño de pura cepa, quien muy gentilmente nos recibió en su solariega y amañadora casa del tradicional barrio la Planta de nuestro querido pueblo, en compañía de su inseparable esposa doña Rosalba Kupajita a quien dicho sea de paso, agradecemos la prueba que nos regaló del delicioso manjarblanco que ella fabrica para la venta.




clic en el play para escuchar parte de esta entrevista a nuestro paisano Carlos Augusto Chaparro



Don Cristobal con su padre y hermanos junio de 1948
Don Cristobal con su padre y hermanos junio de 1948

1.       Don Carlos Augusto, Como estuvo su núcleo familiar paterno y cómo transcurren sus años de infancia y juventud?

Mi hogar paterno estuvo conformado por  don Cristóbal Chaparro Chaparro  hijo de Cornelia Chaparro;  y doña Avelina Victoria Chaparro hija de  don Sergio Victoria y doña Felicidad  Chaparro. Yo nací aquí en esta casa (Bugalagrande barrio la Planta)  que era un ranchito de mi abuelo Sergio, mientras que mi papá terminaba la casa aquí en frente de esta.   Mi infancia la  desarrollé con algunas tías y varios primos, pues quedé huérfano de madre a los 6 años de edad; nos fuimos luego a la vereda de Chontaduro porque mi padre se fue a administrar una finca más o menos en el año de 1928 o 1929; yo aprendí a trabajar haciendo labores de finca, me codeaba con los trabajadores palando, deshojando plátanos y muchas cosas más, mi vida fue totalmente la de un campesino, luego entré a una escuela rural dirigida por la señora  Argemira González descendiente de Cayetano González el primer boticario del pueblo que yo conocí; mucho tiempo después mi padre me trajo de nuevo a Bugalagrande a casa de mi abuela Cornelia  a seguir estudiando en la escuela urbana.  Recuerdo algunos profesores como Gerardo Cifuentes, Don Luis Escobar y otros que no recuerdo, siempre me destaqué como uno de los mejores en el estudio disputándome la habilidad para el cálculo mental con Héctor Lamos ya fallecido.  Después ingresé a la escuela Rural Agraria en el año de 1932 donde se hacia un bachillerato técnico agrícola, escuela que fue cerrada en ese entonces por disputas políticas del partido liberal que recién empezaba a ejercer el gobierno en el país,  razón por la cual estudié hasta tercero de bachiller. Siempre me incliné por la lectura y leía libros que para mi edad eran prohibidos, según decía mi abuela que no eran aconsejables.

 

2.        En qué circunstancias  conoce y decide formar el hogar con doña Rosalba.

Después de pagar mi servicio militar en el año de 1942 en Cali,  tuve una buena amistad con Eduardo Arcila compañero de armas  de la milicia; en ese entonces era inspector de bosques en Sevilla, Eduardo venía a Bugalagrande en un camión con unas  muchachas en un paseo y me invitó, presté 10 pesos a una señora del hotel donde vivía y me vine con ellos, allí venia una muchacha… la miré e inmediatamente quedé flechado, Cupido hizo su trabajo y dije… esta va a ser mi mujer,  ese día conocí yo a mi esposa, yo empecé a cantarle canciones, con temas muy originales y románticas de esa época y no como esas burundangas que suenan ahora sin esencia ni nada.  Llegando a Overo el camión sufrió un daño y poco faltó para voltearse y yo  fui donde la señorita  a preguntarle si se había hecho daño y me dijo que no, yo estaba prendado de la que iba ser mi esposa; llegamos al pueblo, se bañaron en un charco detrás de Nestlé llamado “Barbanera” en nombre de doña Barbanera Chaparro madre de don Arturo Chaparro dueños de esas tierras que fueron vendidas a Cicolac; de regreso a Sevilla me tocó prestar dinero para regresar con las muchachas en unos taxis, pues no quisieron devolverse en el camión, esos taxis  hacían recorrido Sevilla-Bugalagrande y viceversa que se estacionaban frente a la estación, contraté el carro y allí iba mi suegra, mis cuñadas y la señorita Rosalba; así empezó, así la conocí.  A ella le he dedicado muchos poemas de mi vena artística y están plasmados en un libro, un pequeño libro que mi hijo hizo una edición de 500 libros de los cuales repartí entre mis amigos y parientes y solo me queda uno que reposa en mi biblioteca; así fue como conocí a la señora Rosalba.

 

3.       Como está conformada su descendencia?

Al año de haber conocido a Rosalba nos casamos y constituimos el hogar, luego nos vinimos a Bugalagrande, yo trabajaba en Cartago como inspector de sanidad vegetal, procreamos 8 hijos, luchando por ellos a brazo partido donde los levantamos mancomunadamente porque no fui solo, fue ella la que también luchó por esos hijos, ellos estudiaron aquí en Bugalagrande,  luego hubo la oportunidad de trasladarlos a Bogotá gracias al esfuerzo de mi esposa y yo me quedé trabajando aquí en Cicolac, allá entraron a varias universidades donde hicieron sus estudios constituyéndose en los grandes profesionales de hoy día.

La primera hija es  Martha Lucia Chaparro Kupajita, bautizada en Sevilla, que tuvo una beca por parte de Cicolac  para estudiar en la Universidad Nacional,  estudió Biología y se quedó en la misma universidad  como profesora; María Helena es contadora de la Universidad Tadeo Lozano; Ana Cecilia estudió Secretariado Bilingüe en el Colegio Meyer de Bogotá;  Carlos Gerardo es contador también de la Tadeo Lozano;   Alba Marina ella estudió economía en la Tadeo Lozano y después hizo un doctorado en Filosofía y Letras; Ligia Estela estudió Química en la Universidad Nacional; Hugo Javier estudió administración de empresas trabajó en Carvajal hasta que la muerte se me lo llevó y la menor Rosa Angélica ella es ingeniera de sistemas trabaja actualmente en el Banco Santander;  esos son los ocho hijos que constituyen nuestro hogar.

 

4.       En su juventud practicó el futbol;  cómo fue esa faceta de su vida?

Como todo niño, desde la escuela jugábamos al futbol con vejigas de res primero secadas y después infladas  o pelotas de mecha hechas casi siempre con mechas y medias de mujer porque eso le daba más elasticidad  bien apretadas, también en el servicio militar hice parte de los equipos de futbol de la compañía de ametralladoras cuando hicieron un torneo de futbol en Cali  entre batallones de Palmira, yo jugaba siempre de “estorbo” derecho; después jugué aquí, siempre jugaba por diversión y organicé un equipo, todos viejos y “troncos” participamos en los campeonatos, nunca ganamos un partido siempre perdíamos, pero nunca nos goleaban, perdíamos por marcadores de dos a cero máximo tres cuando mucho, hoy día sigo siendo muy seguidor del futbol, un seguidor desesperado, me gusta ver futbol de Colombia de Europa… de todo el mundo, más no soy hincha de ningún equipo, me gusta el buen futbol, el futbol sano porque ahora se matan por eso, los hinchas o fanáticos son otros yo soy seguidor y muy bueno y soy apasionado solamente y no llego a esos extremos.

5.       Unas de sus aficiones fue la pesca, háblenos de esta actividad.

Cuando estaba en la escuela me iba a pescar solo, no tenia esas varas como hoy en día, carretel y todo eso, era una guadilla delgadita y en la punta un maguey  y una piolita;  a mi abuela le pedía permiso  para irme de pesca, pero ella me daba permiso pero con el condicionante de ir primero a misa, yo iba a la iglesita vieja la que se quemó, allí también iba mucha gente y adultos, dejábamos las varas recostadas en el atrio de la iglesia y terminada la misa nos íbamos a pescar, se pescaba mucho y bajábamos a Mestizal, algunas veces yo no iba a misa le hacía trampa a mi abuela y ella me preguntaba lo que había dicho el padre en la eucaristía, yo anticipadamente le preguntaba a otros muchachos y le decía que habló esto de los Evangelios y esto y otra cosa y que iba a ser la fiesta tal … y mi abuelita quedaba satisfecha, pensando que yo si había ido a misa.

Luego pescaba con otros amigos, Benito Arango y Luis Escobar, íbamos hasta el Voladero o montaña arriba y volvíamos en la tarde, el único fiambre que llevábamos era un pedazo de panela y bebíamos agua del rio que en ese entonces esa agua era tan buena como puede ser la del acueducto ahora y creo que mejor.

 

6.       Otra de sus aficiones son las letras, cuéntenos de algunos escritos de su autoría.

Yo nunca he dejado de leer, después de que aprendí hacerlo  nunca he parado; en aquella época existían algunos periódicos y como también fui vendedor me leía todos esos artículos, mi papa llevaba libros cuando vivía en Chontaduro yo los leía a escondido porque no lo dejaban leer a uno, solo le dejaban leer el Catecismo Astete, libros como el Paraíso Perdido de Milton, le   cogí mas amor a la lectura cuando me leí la Vorágine de Rivera; mi tío Luis Victoria Chaparro tenía una pequeña biblioteca donde era muy inclinada al socialismo, el Contrato Social  y obras que eran prohibidas por la iglesia y obras de José María Vargas Vila  y me subía en un caney con una vela de cebo  prendida a una tabla, no había luz eléctrica.  En el colegio escribía pequeños poemas, muchos se perdieron porque quedaban por ahí perdidas;  entre ellas una novelita que escribí en una libreta que regalaba en ese entonces Chocolate Luker.  Mi tío Luis  que sabía que yo era un lector empedernido me traía libros para introducirme a otros campos como  de Schopenhauer, otros del comunismo;  en los años 30’s había mucha influencia comunista, venía un conferencista de apellido Cardona a dictarnos charlas a varios de nosotros entre ellos: Cardona el cigarrero, Pacho Tamayo, Luis  mi tío  otros que no recuerdo y yo que era el muchachito de 11 o 12 años   y un día el conferencista dijo que por la doctrina comunista  había que sacrificar todo    y que había que delatar a todos aquellos que perseguían al comunismo no importaba si fueran los padres de uno para que fueran castigados, entonces yo  definí no saber de esto y nunca más volví a esas charlas, en la próxima reunión el señor conferencista preguntó por mí y mi tío le dijo que yo no quería saber de esto entonces el señor Cardona dijo que: “ no valía la pena seguir ese curso si no está el niño pues, a él es el que teníamos que trabajar”;  ese señor no volvió.  Cuando vino el gobierno de Olaya Herrera que le pegó ese tramacazo al comunismo muchos líderes comunistas fueron a la cárcel y aquí todos esos personajes debieron irse,Yo seguí con mis versos y los guardaba  mi hijo los leyó y editó un libro,   una edición familiar, compilación de lo que yo había escrito, poesías de ella,  para doña Rosalba.

7.       Como eran los bailes de esa época y que recuerda de ellos.

Los Bailes de esa época eran muy solemnes cuando se trataba de bailes para recolectar fondos en actividades religiosas o cívicas, la música si era música; para los bailes campesinos no había más que presentarse uno con una botella de aguardiente envuelta en periódico y cogida del pescuezo- buenas noches!  Apenas le veían la botella de aguardiente –siga, siga! Le decían inmediatamente, esa era la tarjeta de presentación.

Los bailes eran muy simpáticos y la música era de cuerda, no había los amplificadores de hoy día, en esos años 20’s o 30’s se presentaron los primeros tocadiscos, antes se escogía un rinconcito en la sala y ese era el rincón de los músicos y en la sala los parejos.

 

8.       Las fiestas religiosas se celebraban con mucha pompa, enumérenos algunas de estas actividades y que recuerda de ellas.

Aun todavía ustedes vivieron las fiestas de San Juan Ahogado pero en esa época se hacía con mucha pompa y hasta el cura lo embarcaban en la balsa donde llevaban al San Juan; otra de las fiestas de mucha pompa era la de San Isidro Labrador, la celebraban el día del Corpus Cristi, en aquella fiesta se hacían los donativos  de productos de la tierra para la parroquia, los ganaderos daban una res, un novillo y los amarraban en unos postes colocados en el parque, no había pavimento.

Las fiestas de San Bernabé, patrono de la parroquia, los dineros de esta fiesta los conseguía doña Julia Hernández y  le decían “misia escopeta” y por qué le dicen así doña Julia?  Porque yo les disparo por los 5 o 10 centavos para la fiesta de San Bernabé, así decía ella.

9.       A usted le tocó la iniciación de Cicolac, recuérdenos algo de esto.

Ya me encontraba casado y mi esposa vivía aquí en Bugalagrande trabajando la sastrería, yo trabajaba en Cartago; un día se encontraban en la sastrería: Jesús Antonio Gonzales, Pacho Daza y mi hermano y mi esposa les dijo, que por qué no me conseguían un puesto en la fábrica, pues ellos andaban buscando personal para laborar y el señor Daza le dijo a Rosalba queme presentara a la semana siguiente, así lo hice, entré ganándome 180 pesos, recuerdo que fue un 29 de octubre de 1944 hasta 1975… fui auxiliar de contabilidad, control de materias primas, organización inventario de cantinas,  auxiliar administración de la Josefina y finalmente  inspector de fincas en Ubate actividad final donde salí pensionado.

 

10.       Qué compañeros de trabajo recuerda?

Recuerdo muchos… que salieron jubilados y otros estas muertos, el maestro José Gallardo con el fuimos fundadores del sindicato; Eustorgio Victoria mi tío, Marino Saavedra era soldador; y como compañeros de oficina  Miguel Ángel Martínez, Manuel Rodríguez, Oscar Lozano, Víctor Espinosa, Vicente Navia, Amy Daza  secretaria del  gerente en ese tiempo del doctor Rueda y muchos otros que no recuerdo, si lo hiciera terminaríamos en la noche.

Con el doctor Rueda éramos muy buenos amigos. Yo era presidente del sindicato y siempre se discutía el pliego con buenos términos y todo salía bien.

 

11.       Recuerda alguna anécdota de algún alcalde o párroco aquí en Bugalagrande?

Alcalde recuerdo a don Luis Vallejo,  el venía de otra parte del país, no recuerdo pero vino de Ceylán, excelente alcalde muy correcto y respetuoso, también recuerdo a Joaquín Arias, moreno alto y delgado bien vestido y muy educado, él hizo en el parque en la zona oriental una especie de muro  para que la gente se sentara a descansar cuando daban las retretas, habían divisiones liberales entre partidarios de una cosa y otra, un día aparecieron estos muros embadurnados de materia fecal  en contraposición a estas nuevas ideas del alcalde en mención.

En cuanto a los párrocos recuerdo a  Tobías Henao García, él reinició la construcción del templo “nuevo” decíamos en esa época y que es hoy el actual que vemos todos los días, se habían hecho los muros hasta determinada altura y a todos se les olvidó que eso existía, en la parte superior había nacido plantas y otras cosas más; el padre Tobías movió la gente e inmediatamente la gente respondió y se hicieron bastantes festivales y se empezó la reconstrucción hasta que terminó.  El padre Posada también lo recuerdo, fui su discípulo, amigo y mi consejero cuando formamos la “JOC” (Juventud Obrero Católica); a otro que recuerdo mucho con mucho respeto y agradecimiento es al padre Paulussen, él me dejó la historia de cómo se hizo el barrio Paulo VI cuando se compraron esas tierras a don Ventura Victoria,  y lo que más le agradezco es cuando mi esposa necesita una maquina en la sastrería con el ánimo de ayudarme porque mis hijos ya estaban en las universidades y el dinero no alcanzaba, ella le contó y el Padre Paulussen le prestó el dinero, pues en ese tiempo no era fácil hacer esto y menos de mayor cantidad  que valía esa máquina en ese tiempo, ese agradecimiento lo tengo en el corazón,  del padre Paulussen.

12.       Como vé el Bugalagrande  hoy comparado con el de ayer?

Si yo hago un viaje retrospectivo a  mis 10 o 12 años  y vuelvo ahora a mis 90 años, al Bugalagrande de hoy, por eso estoy escribiendo un libro titulado “El Bugalagrande que se fue”, los muchachos no conocen la historia de su pueblo, mucho ha hecho el amigo Wallens con sus libros sobre la historia del pueblo, así la gente se acuerda de su entorno, yo trato de hacer esto y llevo varios años escribiendo, pues escribo una página cada semana, no he sido constante, tengo nombrada a mi heredera para que lo termine algún día a mi hija Alba Marina la graduada en filosofía y letras.  La diferencia  es muy grande, aquí no habían muchos barrios, solo existía este en que estamos, barrio la Planta  al otro lado el Edén y entrando al norte Walcoche, hoy día han salido muchos con varios nombres que no recuerdo bien, donde antes se encontraban rastrojos y mangas por cualquier lado hoy día son casas  buenas,  barrios muy limpios y Bugalagrande es una ciudad chiquita con gran diferencia del que conocí.

13.       Le agradecemos don Carlos Augusto su deferencia y aproveche nuestro medio para saludar a quien quiera.

Quiero dar un saludo a mis hijos que están ausentes y todos los nietos, los que se encuentran en Japón,  en México  especial cuidado debe tener de este virus AH1N1,  en Cali a don Víctor Espinosa, al doctor Vladimir Saninovic buen amigo y a don Oscar Lozano y a todos los que me recuerdan aquí en Bugalagrande, gracias a ustedes por permitirme comunicar por este medio a toda mi gente, a mis yernos y a toda la gente que entre aquí en esta página.

 

                                          Bugalagrande, 4 mayo 2009


Redacción:

Diego de La Cruz Correa.


COMENTARIOS

Comentarios: 8
  • #8

    Luz Elena Quintero Kupajita (domingo, 07 agosto 2016 01:30)

    Tío Carlos, para mi gran sorpresa encontre este vídeo y entrevista y me dio mucha alegría. Siempre los he admirado a usted y a mi tía Rosalba. Un abrazo desde la distancia.

  • #7

    maria victoria chaparro (martes, 05 octubre 2010 18:41)

    me parece una muy buena bibliografia te quiero mucho tio y feliz cumple años

  • #6

    Euler Coral Escobar (jueves, 05 noviembre 2009 19:32)

    Don Carlos Augusto, quede encantado de leer su entrevista. Gracias a su nieto César Augusto, a quien conocí en Mérida, Yucatán, México en el 2006, pude darme cuenta que mi familia y la suya somos de la misma región, del Valle del Cauca, (Bugalagrande y La Paila-Zarzal). Eso me agradó bastante y espero conocerlo muy pronto para escuchar de cerca todo ese legado de historia de mi vecino pueblo. Hasta pronto...Le deseo mucha salud.

  • #5

    Monica Arboleda (martes, 27 octubre 2009 21:51)

    Don Carlos....Mis màs sinceras felicitaciones por su cumpleaños!!!
    Gracias a Dios y a una muy buena amiga Angélica, su hija, conocì a una familia muy especial y unida como la suya, que me acogido siempre con todo el gusto y cariño. Siempre los recuerdo y sonrio al pensar en todos los buenos momentos que me han brindado!!!....las salidas en bicicleta, el rico dulce que hace doña Rosalba, el sancocho valluno, los viajes con Angèlica, con Caro! ...muchos buenos momentos!!! Gracias a toda la familia!!!

  • #4

    Ma Camila Lizarazo Chaparro (lunes, 26 octubre 2009 23:14)

    Que bonito se siente hacer parte de ésta familia
    A mi abuelito mi mas completa admiración
    y respeto. Muchos recuerdos vienen a mi
    memoria al leer el reportaje. Muchas gracias
    y que orgullo ser una Chaparro.

    Saludos para todos

  • #3

    Carolina Blanco Chaparro (lunes, 26 octubre 2009 20:42)

    Ese es mi abueliiito!! Que orgullosa me siento de ser su nieta. Desde hace algunos años vivo en el Japón donde estoy finalizando estudios y quiero decirles a todos los bugalagrandeños, que quieran mucho a su tierra, que sean orgullosos de sus raices y medidos con sus acciones como nos enseñó Don Carlos. Un hombre que para su tiempo jamás permitió que las pasiones políticas ni alguna otra le nublaran la razón. Para mi Bugalagrande es como un santuario y las veces que he ido a Colombia en estos 6 años es imprescindible pasar y reencontrarme con mi infancia allí, pues soy bogotana y las vacaciones eran en lo posible en Bugalagrande, asi que me siento bugalagrandeña de corazón. Cuantos años viejos, cuantas fiestas, cuantas verbenas, cuantos paseos de olla en el río Bugalagrande, cuantos recorridos por el pueblo, sus plazas, sus parques, cuantos sancochos de mi abuelita Rosalba, cuantos jugos naturales, sus obras al óleo, cuantos recuerdos. Lo mas importante la gente!!! Con mi abuelo madrugabamos a comprar el pan para la familia recorriendo el pueblo en su Renault 6 color ahuyama. El no hacia mas que saludar a diestra y siniestra al compadre y a la "micia" que pasara siempre con una sonrisa, siempre con un saludo cordial para todos. Cuantas veces en estas tierras lejanas me he levantado con los sueños a flor de piel casi con una lágrima de felicidad soñando con mi Bugalagrande del alma, con mis abuelitos que adoro, extrañando a los tíos, a mis tías a los primos y primas, extrañando los atardeceres y anhelando volver. Volver.... con la frente marchita, que 20 años no es nada... Un tango de Gardel para el último gran patriarca de este rincón hermoso que tiene Colombia, mi refugio y mi punto de retorno, mientras puedo volver a recorrer sus calles y plazas, respirar su aire tibio y ver con los ojos lo que la memoria dibuja aun en mis sueños, en este país del lejano oriente.
    Saludos para todos y gracias por compartir la entrevista a través de este medio!

  • #2

    alvaro libreros arias (domingo, 07 junio 2009 15:48)

    exelente reportage sigan asi entrevistando a todos los personajes de nuerstro pueblo gracias por la pagina felicitasiones.

  • #1

    bugalagrandeño (lunes, 18 mayo 2009 18:33)

    90 años que no llegaron solos...
    felicitaciones Carlos Augusto, Ud es uno de los patriarcas de nuestro pueblo guabinero... 90 son 90 nosotros no llegaremos... felicitaciones mi viejo querido!